Verano y desestacionalización

Vista del monasterio de Oia durante una ruta en bicicleta.

Ni el solsticio, ni las noticias, ni la llegada de San Juan. Ninguna de estas cosas me hizo reconocer la llegada del verano. Este año me percaté realmente de que había entrado la nueva nueva estación al comprobar cómo aumentaba la frecuencia de uso del timbre de mi bicicleta: cada vez coincido con más personas en mis rutas y… ¡tengo que advertirlas del peligro que se les acerca!

El sol, las horas de luz, las hermosas vistas al mar… Muchos vecinos nos decidimos a dar un paseo, caminar hasta la playa o acercarnos al mar para pescar un ratito y tener un momento de relax. Junto a nosotros marcha algún que otro peregrino (por el lugar donde vivo pasa uno de los caminos de Santiago) y los primeros veraneantes.

No obstante, en unos quince días la cosa se pondrá todavía más interesante: llegada de más viajeros, excursionistas de día, personas que retornan a su lugar de origen para descansar y disfrutar aquí de sus vacaciones…

Me encanta ver los municipios rebosantes de vida, llenos de actividad, de movimiento. Y muchas personas dicen que hay que aprovechar este momento, pues aquí el verano es corto y, en cuanto deje de hacer calor, “ya no habrá dónde ir, porque los turistas dejarán de venir y algunos establecimientos cerrarán hasta el próximo verano”.

Puede que esto refleje la realidad del lugar donde yo vivo o, lo que es más probable, sea un ejemplo inventado a través del que quiero describir una situación que se da en muchos territorios. Pero, ¿y si encontráramos algo que evitase llegar al temido momento del cierre tras el verano?

O dicho de otra forma:

¿Estamos realmente concienciados con la importancia de desestacionalizar nuestros destinos, productos o servicios?

desestacionalización, sostenibiliad, diferenciación, calidad.

Según  voy reflexionando, se me van ocurriendo varias razones por las que nos compensa afrontar el gran reto de la desestacionalización:

1.-Porque abre interesantes posibilidades para combatir problemas de saturación que algunos destinos sufren en determinadas épocas del año.

Todos conocemos alguna localidad donde, una vez llegado el verano, se hace imposible encontrar una plaza de aparcamiento, pasear tranquilamente por las calles principales o, incluso, hacer los recados con calma.

Un destino con signos de congestión tiene los días contados si no toma medidas: la experiencia del visitante se ve perjudicada por la masificación, la población local también se ve afectada negativamente y los espacios más expuestos pueden sufrir deterioros. Sin embargo, con una planificación y gestión acertadas (y valientes), podemos conseguir una redistribución de visitantes a lo largo del año, evitando una concentración excesiva en determinados meses del año.

Por lo que vemos, desestacionalización y sostenibilidad son conceptos que pueden llegar a estar profundamente vinculados.

2.-Además, si hacemos las cosas bien, podemos matar dos pájaros de un tiro:

Que nuestros elementos desestacionalizadores sean, a la vez, apuestas que nos diferencien de nuestra competencia.

3.-Ahora vamos a ponernos en la piel del visitante: “¿Y qué hago si llueve?”

Esta cuestión se presenta muchas veces en la fase de preparación de los viajes en invierno, otoño, primavera… Y también en verano, porque, como bien sabemos, a veces la meteorología no es excesivamente benévola durante el estío.

Sea la época del año que sea, si queremos dar un servicio de calidad y con una oferta diversificada, tenemos que poder contestar a esta pregunta. Y debemos ser capaces de responderla tanto si surge de forma previa a la llegada del turista como durante su estancia.

lluvia

Sostenibilidad, diferenciación, calidad, diversificación… Seguro que hay muchos más motivos que nos animan a confeccionar una oferta turística pensada para recibir viajeros todo el año y no solo para batir récords veraniegos. Esto requiere esfuerzo y una gran dedicación, especialmente en la planificación y comunicación.

Apasionante trabajo queda por delante… ¿Quién dijo que iba a ser fácil?

 

2 comentarios en “Verano y desestacionalización

  1. Está claro que la desestacionalización debe ser uno de los instrumentos para eliminar las masas y el desgaste de los destinos. El problema está en que hay lugares tan turistizados que da igual la temporada que sea.

    Hace poco leí un artículo de Paco Nadal donde hablaba de esto, y comentaba que Roma o Barcelona están siendo lentamente ‘conquistadas’ por el turismo, ‘privando’ de algunos espacios al propio residente. Aumentar el turismo es relativamente sencillo, pero poner unos límites es mucho más complicado. Creo que es importante que el turista tenga en su cabeza esto, y para ello no hay otra herramienta que campañas de concienciación.

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    1. ¡Buenas noches y muchas gracias por tus comentarios! Me parece muy acertado lo que dices… Es verdad que las labores de concienciación son muy necesarias. Y además, creo que las estrategias que se adopten deben ser elaboradas pensando en el largo plazo. ¡Un saludo!

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